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laescaleradecaracol

Investigar acompañado

Investigar acompañado

Lunes, 12 de junio

 

El Chef Asesino me ha retenido algún tiempo en el sótano. La mujer de X sabía de mi paradero, porque le dejé una nota escrita en clave en uno de los postits del despacho de su marido. No ha tenido más remedio que matar al Chef, que darle de su propia medicina. El muy cabrón tenía trozos de carne humana en improvisadas bandejas de cartón, repletas de polvo y pelusa pegada. Realmente asqueroso.

 

Los días que he estado en cautiverio no han sido una pérdida de tiempo, sino al contrario. No sabían hasta que punto podía hacer yo un buen uso de las drogas que me iban suministrando. El fantasma de Diana me persigue, pero es mucho más llevadero cuando comprendes que es alguien que está muerto. Es como un pequeño “clic”. Los muertos no pueden interferir en la vida cotidiana. No pueden porque están debajo de un puñado de tierra.

 

Recuerdo como dejé de tenerle respeto a la mujer de X, que a día de hoy me ha salvado la vida ya dos veces y continua haciéndolo sin que ella lo sepa realmente. En el bar de aquél hotel, junto con su amiga recién llegada de Polonia y con un panorama no demasiado alentador, ella se reía a mi lado y lloraba en el cuarto de baño. Yo no le pregunté nada, pero me ofrecí para llevarla a casa. Sin duda aquella noche no había escogido los zapatos adecuados. Los pies le sangraban.

 

Cuando pasan los días pienso en todos y cada uno de los acontecimientos que van sucediéndose y voy dejando pequeñas notas por los rincones de mi apartamento, para después ir configurando mi diario y que éste acabe siendo algo productivo, que me de objetividad delante de los hechos para arrojar soluciones a mi investigación. A la hora de la verdad, a la hora de plasmar todo eso en el papel no me queda nada más que sensaciones y restos de emociones vividas. Lo ocurrido acaba teniendo poca trascendencia, lo que importa es la emoción que eso te deja.

 

Al subir por la cuerda que me ha tendido la mujer de X a través del agujero, a pesar de tener las manos cortadas, sangrantes y doloridas, he logrado entrar en un estado de abstracción y me he permitido la licencia de tener algunos pensamientos que no me concedería bajo ningún concepto en otra situación. He pensado en cómo sería de agradable agarrarle los pechos a la mujer de X, acariciarlos, lamer ambos pezones. No he podido evitar pensar en lo delicioso que sería reptar por sus muslos, abrirle las piernas en forma de V y arrodillarme delante de ellas.  Lamer sus pies heridos.

 

Llevamos una semana teniendo sexo salvaje cada noche. No sé si es importante para alguno de los dos, no sé cuán significativo es esto ni para ella ni para mí. Lo único que comprendo es que mi vida tiene más sentido de este modo y que los acontecimientos del pasado van perdiendo importancia si uno pierde también el sentimiento que le hacía unirse a ellos.

 

He lanzado un ancla en el océano del tiempo

y en este instante es donde me quedo. 

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1 comentario

M. -

Ça me faisait tellement mal aux pieds. J'ai toujours souffert mes sandales...c'est ce qu'il nous arrive aux filles à hauts talons.
Mais le prix à payer est petit si je le compare avec le réjouissement que me donne de te voir me regarder avec désir.
Des fois le plaisir fait mal.

Which is the pain that love can bring?

Maintenant, je veux juste mettre des hauts talons tout le temps pour capter si ce n'est qu'un instant ton regard de malice..et pour que tu m'accompagnes à la maison.

Viens donc à la maison avec moi.

M.
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